No hay nada mejor para terminar la jornada laboral “pum para arriba” que atender a un boludo que llega a cualquier hora de la vida, porque claramente es poco menos que un jipi que perdió el reloj en el medio del desierto; situación notoriamente agravada tratándose de un viernes por la tarde, donde uno, posiblemente ya esté degustando su primer ferneTcito mental y claramente no tenga ganas ni paciencia para casi nada anexo al merecidísimo relax findesemanacal.
Así las cosas, el nivel de indignación vespertina puede llegar a horizontes insospechados, mas aun cuando la (g)ente con la que se trata no es expeditiva/ubicada al grado que uno considera estar preparado, por ende pretende del resto de la raza humana, a fin de evitar toda demora y puteada burocrática innecesaria.
No obstante a esto, siempre intentaremos predicar con la buena onda, disimulando como podamos las ganas de matar que brotan por los poros, en pos de salvaguardar nuestra saluT mental, aunque claro, a veces no nos dejen más remedio que tener que aplicar algunos correctivos verbales, solo para burlarnos de lo poco generoso que fue Jebús en la repartija de neuronas.
Situación 1:
Cae un Flaco, cual indio a la ciudad, 18.59 pm cuando SABE DE MEMORIA que el horario de cierre de puertas es 19 o’clock y con toda la paja del mundo explica que tiene que instalar un equipo “X” que mando a calibrar “alguien” y que tendría que haber estado listo para antes de ayer, más o menos, por tanto, la urgencia se acerca a límite infinito tendiendo a la derecha (?)
En este mismo sentido, el sujetoide al cual hace desde que comenzó a explicar inexplicables dejamos de bendecirlo con nuestra sinapsis, sigue con su incansable perorata acerca de lo FUNDAMENTAL que es su participación para así salvaguardar al Universo de la entropía natural que aqueja a los sistemas, mientras una, interrumpiendo más que Mirtha Legrand se anima a indagar ¿por que motivos? no hubiere venido antes, conociendo como limite las 19 horas; más aún cuando hace 3 días que mi culo pende de un hilo esperando el equipo para proseguir con la pila de laburo que tengo, la cual, lejos de desesperarme y siguiendo una máxima que alguna vez expuse: MODE ESTATAL "se apila para el lunes" ON... y todos felices y contentos.
Así las cosas, el nivel de indignación vespertina puede llegar a horizontes insospechados, mas aun cuando la (g)ente con la que se trata no es expeditiva/ubicada al grado que uno considera estar preparado, por ende pretende del resto de la raza humana, a fin de evitar toda demora y puteada burocrática innecesaria.
No obstante a esto, siempre intentaremos predicar con la buena onda, disimulando como podamos las ganas de matar que brotan por los poros, en pos de salvaguardar nuestra saluT mental, aunque claro, a veces no nos dejen más remedio que tener que aplicar algunos correctivos verbales, solo para burlarnos de lo poco generoso que fue Jebús en la repartija de neuronas.
Situación 1:
Cae un Flaco, cual indio a la ciudad, 18.59 pm cuando SABE DE MEMORIA que el horario de cierre de puertas es 19 o’clock y con toda la paja del mundo explica que tiene que instalar un equipo “X” que mando a calibrar “alguien” y que tendría que haber estado listo para antes de ayer, más o menos, por tanto, la urgencia se acerca a límite infinito tendiendo a la derecha (?)
En este mismo sentido, el sujetoide al cual hace desde que comenzó a explicar inexplicables dejamos de bendecirlo con nuestra sinapsis, sigue con su incansable perorata acerca de lo FUNDAMENTAL que es su participación para así salvaguardar al Universo de la entropía natural que aqueja a los sistemas, mientras una, interrumpiendo más que Mirtha Legrand se anima a indagar ¿por que motivos? no hubiere venido antes, conociendo como limite las 19 horas; más aún cuando hace 3 días que mi culo pende de un hilo esperando el equipo para proseguir con la pila de laburo que tengo, la cual, lejos de desesperarme y siguiendo una máxima que alguna vez expuse: MODE ESTATAL "se apila para el lunes" ON... y todos felices y contentos.
“...Ah, pero yo tengo pase VIP...”
¡CHAN!
"Clá"... (pienso) paaaaaaabre, no se daba cuenta que había entendido todas sus razones pero que también entendía que era viernes, no soy jefe, eran las 19.30, mi horario laboral “habría terminado” hace 30 minutos y contando… situación ante la cual no caben comentarios de cancherito porque claramente la respuesta, aprovechando el poco decoro del emisor, sería menos protocolar aun, sumado a ésto que mi labor de pronto es hiper técnica, de pronto mega burocrática, y luego súper legal, manejando así diversas variables de adaptabilidaT, por lo cual mi forma de afrontar la vida "real" minuto a minuto queda intoxicada por inercia con un poco del matiz de razonamiento que esté utilizando en ese momento:
“... Claro... ¿VIP de Very Important Pelotudo? Porque si es así no veo los motivos para preocuparse, conforme al popularmente conocido “capitalismo que nos da dos días de regalo para que el lunes nos vuelvan a garchar”, te venís a primera hora, con protección naturalmente, no quisiéramos tener un percance... y listo, te convertís en el tipo McGaucho del mes de manera que mágicamente, te aumentan la cantidad de followers en Twitter y tal vez, quizás, los viernes consigas otras personas a quienes romperles las bolas...”
“Ahora si, si me permitís, me retiro porque mi horario laboral terminó hace 40 minutos”... mientras miro la cara del flaco receptor de una patada en los dientes, para darme cuenta de cuánta hipocresía nos rodea. (ver *Conclusión)
Situación 2:
Comentando al respecto de mi gusto por Kevin Johansen recibo una invitación poco decorosa que consta de un intercambio no mayor a 2 minutos porque claramente no tengo tiempo para perder:
[Nota: ¡Catch Yourself Catherine!]
Comentando al respecto de mi gusto por Kevin Johansen recibo una invitación poco decorosa que consta de un intercambio no mayor a 2 minutos porque claramente no tengo tiempo para perder:
[Nota: ¡Catch Yourself Catherine!]
“... lo ponemos en el Palio, bajamos las luces, tiramos los asientos para atrás y es la pieza 5 del Wonder...”
[Nota casi al pedo: “el Wonder” = un telo de la zona]
[Nota 2: ¿Quien será el/la hijo/a de puta que lo asesora?]
“... mirá… te agradezco la invitación… (?) pero *tengo un plan*...”
Obviamente, y como era de esperarse, ¡ofendiose!; actituT que me lleva a preguntarme muchas cosas y afirmar unas cuantas otras, sobre todo el famoso conocido “no hay poronga que les venga bien” dado que, “si mentís sos histérica, si decís la verdad, se ofenden”... ¿¡Qué culo les pasa!?...
¡MISTERIOR!
Así, con más preguntas que respuestas, retomo el camino "filósofa extrem sin filtros en la jeta 2.0" y digo: “Sos un pelotudo”... mientras miro la cara del flaco receptor de una patada en los dientes, para darme cuenta de cuánta hipocresía nos rodea. (ver *Conclusión)
¡MISTERIOR!
Así, con más preguntas que respuestas, retomo el camino "filósofa extrem sin filtros en la jeta 2.0" y digo: “Sos un pelotudo”... mientras miro la cara del flaco receptor de una patada en los dientes, para darme cuenta de cuánta hipocresía nos rodea. (ver *Conclusión)
*Conclusión:
Me pregunto a modo Violencia Rivas (pero muy soft): Esa hipocresía: ¿Por que la mantenemos? ¿O acaso alguien hace que la mantengamos? ¿Para que? ¿Para que consumamos?........
Y me auto-evacuo a sabiendas de que las anteriores, son preguntas casi bordeando la línea de la incomprensión, de replanteos sobre el mismísimo Big Bang incluso: “sospecho que si”.
De manera que terminamos creyendo conveniente no preguntarnos casi nada a veces, para que no terminen violando nuestra integridaT, escudados en la desconfianza del famoso “a ver… no te creo” mientras nos damos cuenta, mas temprano que tarde, que todavía no terminamos de abrir la boca y ya la tenemos adentro.
Yo cumplo, el que pueda que dignifique. Hasta luego.


